Zinedine Zidane. Final de Champions 2002 en Glasgow. 45 metros de distancia. Un balón en el aire. Una volea de derecha que el portero ni vio pasar.
No fue un gol. Fue una declaración de principios. El fútbol, en su forma más pura, más elegante, más imposible.
La silueta del gesto lo dice todo — sin nombre, sin número, sin escudo. Solo el movimiento. Solo el momento. Solo el Madrid.
Glasgow
Final Champions 2002, Hampden Park
45ª
Minuto del gol más bello de la historia
Est. Limitada
Sin reposición cuando se acabe el drop